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Mostrando entradas de septiembre, 2025

El Editor Debe Ser Psicólogo o No Debe Ser: ¿Por Qué Editar Texto Sin Entender Mentes Es Carnicería?

TL; DR: Un editor que no entiende de psicología es un cirujano operando a ciegas. Confundirá neurosis con error, estilo con síntoma, obsesión con descuido. “Como quien tiene una manía que no puede quitarse”, dijo alguien sobre mi escritura, sin darse cuenta de que acababa de diagnosticar exactamente lo que soy: un neurótico obsesivo documentando su neurosis. Este es mi tratado sobre porqué editar sin entender la mente del autor es violencia editorial, porqué corregir sin comprender el origen psicológico del texto es mutilación, y porqué necesitamos editores-psicólogos, no correctores-gramáticos. El Crimen de la Ignorancia Psicológica “Como quien tiene una manía que no puede quitarse”. Eso dijo un usuario sobre estos dos tweets : Tweet 1: “Ahí estás. Frente a la pantalla, otra vez. Contando likes como si fueran monedas de oro en el bolsillo roto de tu autoestima”. Tweet 2: “Necesitaba escribir esto porque el silencio me estaba matando desde dentro. Cada palabra no escrita...

La Red como Coliseo: Todos Somos Gladiadores y Nadie Sobrevive

TL; DR: Las redes sociales no son herramientas de comunicación. Son arenas de combate donde todos sangramos para entretener a fantasmas que ni siquiera están mirando. Cada tweet es un ataque o una defensa. Cada post es una herida o un escudo. Cada like es un pulgar hacia arriba o hacia abajo decidiendo si vives o mueres digitalmente. Este es mi tratado sobre cómo nos hemos convertido en gladiadores voluntarios, matándonos unos a otros por la atención de un emperador que no existe, en un coliseo donde todos pierden, pero nadie puede dejar de luchar. Ave, Caesar, Morituri Te Salutant “Los que van a morir te saludan”. Eso decían los gladiadores antes de matarse para entretenimiento de Roma. Ahora lo decimos nosotros cada vez que abrimos Twitter, cada vez que publicamos en Instagram, cada vez que exponemos nuestra yugular digital para que otros la corten. Pero nuestro César no existe. Es un algoritmo. Una abstracción. Un dios muerto al que seguimos alimentando con nuestra sangre. ...